15 enero 2014 Álava, Estuvimos en...

bodega el fabulista

En Rioja Alavesa es numerosa la cantidad de bodegas que podemos encontrar, con diseños espectaculares, con diseños modernos, con diseños especiales, pero esta bodega es única por varias razones. Es la única bodega operativa en el centro de Laguardia, es artesanal pues en época de recolección se puede ir a pisar la uva. No hemos puesto pisar entre comillas porque es real. En la actualidad es la oficina de turismo.

También es especial porque en las cenas que ofrecen se nos puede aparecer en cualquier momento D. Félix María Serafín Sanchez de Samaniego, el fabulista que en el siglo XVIII escribió variadas fábulas, muchas de ellas contra la política y la religión, que le ocasionaron problemas con la Inquisición. Seguro que nos contará alguna de sus fábulas “de primera mano”. Esta casa palacio era su residencia, pues pertenecía a la nobleza

foso para pisar uva y máquina de preparación

En la bodega, nada más entrar, encontramos diversos útiles para la elaboración del vino, maquinaria con muchos años de antigüedad y un foso donde se depositan los racimos para ser pisados en todo su sentido, pues facilitan a los que deseen participar unas botas especiales y el material necesario para proceder a dicho trabajo.

Don Felix Maria Serafín Sánchez de Samaniego atendiendo a los invitados

Producen vinos de distintas calidades, todos ellos muy bien elaborados y con buena relación calidad/precio. La bodega, utilizando los antiguos calados, alberga las barricas y una colección de todas las botellas que se presentan en el Consejo Regulador desde hace años. Podéis verlas en la fotografía inferior, donde han visto pasar el tiempo sin ser molestadas.

botellas actuales y otras con decenas  de años (2)

Las visitas teatralizadas como hemos referido anteriormente, son muy agradables pues a los buenos aperitivos que sirven se une la llegada del Sr. Samaniego donde va a recriminar al Sr. Duque (uno de los visitantes) que no le paga una deuda que debe al Sr. Marqués (otro de los visitantes), así como pedirle al Sr. Obispo (también un asistente) que debe dejar de pedir dinero a los feligreses. Todo ello basado en sus diversas fábulas.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *