21 Abr
XXII SALON INTERNACIONAL DEL CLUB DE GOURMETS 2008 (PARTE I) (MADRID)
Primer artículo de cuatro sobre la visita al XXII Salón Internacional del Club de Gourmets en Madrid. En los sucesivos, plasmaremos nuestras impresiones sobre otros productos, que por supuesto, son igualmente extraordinarias y satisfactorios.



Categoría/s:
Tags:
Restaurante que hemos encontrado “por sorpresa”. Ha resultado ser una sorpresa agradable, pues el servicio es eficiente, agradable y la relación calidad/precio excelente. Está situado en el puerto. Muy recomendable.
Un super restaurante, de aspecto humilde al principio, pero donde encontraréis una gran riqueza de productos, todos de primera calidad. La cocina es auténtica, si bien tiene algunos toques de vanguardia. Un lugar para comer estupendamente y al que, según nuestro criterio, le hemos otorgado tres jamones, por la completa satisfacción que nos ha producido.
Unas vistas preciosas, impresionantes. Además lo que ponen en la mesa está igualmente delicioso. Como entrada ponen ali-oli y tomate que están en su punto, tanto de sal como de ajo. Disfrutaréis.
Un gran restaurante, con una cocina donde la imaginación y el buen hacer obtienen unos platos de gran categoría. La sala está muy bien atendida y la relación calidad/precio es excelente.
Dos restaurantes con el mismo nombre, uno precedido de Arrocería y otro de Mesón. A escasos 50 ms. el uno del otro, en cualquiera de ellos se pueden degustar productos típicos gallegos, cocinados al momento. Tienen vivero propio de marisco por lo que la variedad y calidad está asegurada.
Además de tener la suerte de disfrutar de un tiempo estupendo en el mes de marzo, también tuvimos la suerte de disfrutar de una estupenda comida. Tienen acuario con marisco en el mismo restaurante tanto de caparazón (Bogavante, cigalas, centollos) como de concha (almejas marinera y cuchillo, navajas, berberechos, etc.). Una fiesta.
Con una gran tradición en los platos de marisco, con vivero propio “de toda la vida” y tratándolo con el mismo cariño de siempre. Un lugar para darse “un homenaje” en esta bonita tierra montañesa. Podéis aprovechar para comprar anchoas autóctonas del Cabo de Quejo.