Habíamos reservado una mesa, en un lugar concreto y una mesa concreta. Nos confirmaron el número de mesa pero al llegar.. ¡magia! nos habían cambiado la mesa. Es la segunda vez que nos pasa. Debían tener un poco más de orden y consideración.
Tomamos el menú. Hasta que traen el primer aperitivo pasa bastante tiempo y luego van demasiado deprisa. Deberían ir a otro ritmo, hay personas que no lo pueden seguir.
Comida imaginativa?
Tardamos media hora en sentarnos en la mesa, veinte minutos en pedir a la carta, media hora más en servirnos el primer plato y después de otra media hora más nos informan que uno de los segundos platos se ha terminado lo pedido y cualquier otro tardará el mismo tiempo o más, y la única disculpa es que nos ha tocado la “china”, que no suele pasar. Eso si nos invitan a una copa de cava como detalle ?. Ese día cene lo que pude imaginar, creyendo que ésto de la comida imaginativa era otra cosa.
Desastre total, como siempre se disfraza con su bonito espacio un sitio que lo único que tiene de cocina creativa es el precio. Después en la elaboración se quedan a medias, el arroz a banda de pena y salado que no se puede comer. Y lo peor es que cuando se informa al camarero no se molesta en hacer nada al respecto. Parece que hay una especie de coordinadora de sala que no sabemos aún para qué está ahi si no es para lucir modelo. Un restaurante con ese “caché” debería preocuparse un poco más de la opinión de los comensales. Y no entiendo qué paladar tienen los cocineros o es que les da igual….
Mayte estamos de acuerdo contigo. Han cambiado el Jefe de cocina y se nota muchísimo. Hay platos que parece que te están tomando el pelo. Nos pusieron hace poco una patata asada rellena decían. ¡¡¡Era una patata panadera, es decir una rodaja!!! Muy mono, con su brasa y todo eso, pero de locura. Otro plato era “Bienvenido a Denia”, donde nos pusieron un mejillón, un solo mejillón, atado con un cordel y sobre piedras de playa. También muy mono, pero un mejillón. De risa.
Maruja dijo:
Muy mono todo, pero…
Habíamos reservado una mesa, en un lugar concreto y una mesa concreta. Nos confirmaron el número de mesa pero al llegar.. ¡magia! nos habían cambiado la mesa. Es la segunda vez que nos pasa. Debían tener un poco más de orden y consideración.
Tomamos el menú. Hasta que traen el primer aperitivo pasa bastante tiempo y luego van demasiado deprisa. Deberían ir a otro ritmo, hay personas que no lo pueden seguir.
fortunato dijo:
Comida imaginativa?
Tardamos media hora en sentarnos en la mesa, veinte minutos en pedir a la carta, media hora más en servirnos el primer plato y después de otra media hora más nos informan que uno de los segundos platos se ha terminado lo pedido y cualquier otro tardará el mismo tiempo o más, y la única disculpa es que nos ha tocado la “china”, que no suele pasar. Eso si nos invitan a una copa de cava como detalle ?. Ese día cene lo que pude imaginar, creyendo que ésto de la comida imaginativa era otra cosa.
Mayte dijo:
Desastre total, como siempre se disfraza con su bonito espacio un sitio que lo único que tiene de cocina creativa es el precio. Después en la elaboración se quedan a medias, el arroz a banda de pena y salado que no se puede comer. Y lo peor es que cuando se informa al camarero no se molesta en hacer nada al respecto. Parece que hay una especie de coordinadora de sala que no sabemos aún para qué está ahi si no es para lucir modelo. Un restaurante con ese “caché” debería preocuparse un poco más de la opinión de los comensales. Y no entiendo qué paladar tienen los cocineros o es que les da igual….
Maximo dijo:
Mayte estamos de acuerdo contigo. Han cambiado el Jefe de cocina y se nota muchísimo. Hay platos que parece que te están tomando el pelo. Nos pusieron hace poco una patata asada rellena decían. ¡¡¡Era una patata panadera, es decir una rodaja!!! Muy mono, con su brasa y todo eso, pero de locura. Otro plato era “Bienvenido a Denia”, donde nos pusieron un mejillón, un solo mejillón, atado con un cordel y sobre piedras de playa. También muy mono, pero un mejillón. De risa.