14 mayo 2015


La comida en un restaurante siempre es muy cómoda porque llegamos y nos sentamos enseguida y la comida está casi preparada, sólo tenemos que decidir qué queremos comer o cenar y en unos minutos todo en la mesa. El inconveniente es que nos tenemos que atener a la carta y puede que no termine de convencernos.

Una buena alternativa siempre es una buena pizza, que le gusta a todos, tanto grandes como pequeños y lo mejor de todo es que no hay que hacer casi nada, porque el horno trabaja por nosotros. Y además podemos jugar con los más peques a decorar las bases de pizza Buitoni y dejar volar su imaginación, con lo que seguro que nos sorprenderán.

Basta con añadir un poco de tomate triturado sobre la base, auténtica mozzarella rallada y cualquier ingrediente que apetezca: chorizo, salami, salchicha, alguna verdura, un poco de jamón o bacon o incluso alguna fruta como la piña. El orégano al final no puede faltar. Otra alternativa es sustituir el tomate triturado por tomate fresco en rodajas o incluso por nata o crema de leche, que dará un toque diferente a la pizza.

base-pizza-buitoni

Pero si tenéis un mal día y no se os ocurre ninguna combinación interesante, podéis echar un vistazo a la web de Buitoni donde encontraréis un buscador con muchas recetas de pizza para utilizar sus bases.

Así que ya no tienes excusa para no hacer tu propia pizza en casa. Sólo tienes que colocar la base de pizza Buitoni con los ingredientes sobre el papel que la recubre en una bandeja de horno caliente a 240º y dejarla en el horno durante unos 15 minutos. Corta la pizza en porciones triangulares y a disfrutar de tu propia creación.

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