4 diciembre 2014 GuiaMaximin

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Han sido 280 platos los que ha preparado el chef Carles Abellán con Quesos de Suiza, con el menú Swisswood que incluye las principales variedades queseras suizas: Appenzeller®, Le Gruyère AOP, Sbrinz AOP y Tête de Moine AOP, siendo el restaurante un chalet suizo frente a la Pedrera y al que acudieron 70 invitados institucionales y personalidades, siendo 20 de ellos los afortunados ganadores del concurso organizado en la página oficial de Facebook (www.facebook.com/QuesosdeSuiza) para que los amantes del queso pudieran vivir la experiencia.

Todos ellos degustaron una adaptación de cuatro célebres platos del chef a las características de algunos de los quesos suizos más conocidos. ¿El resultado? Platos como Lo que Le Gruyère se llevó, una cuajada de Le Gruyère AOP con setas, cebolletas, piñones y jugo de asado; Con Sbrinz y a lo loco, unos canelones de asado de Casa Fonda con Sbrinz AOP, versión del plato estrella de Abellán; Un Tête de Moine llamado deseo, bacalao con pisto y Tête de Moine AOP; y Con el Appenzeller en los talones, un cheesecake de Appenzeller® con tomate, aceitunas negras y orégano.

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Además, los asistentes a la noche de compras por excelencia de Barcelona pudieron visitar el auténtico chalet de Quesos de Suiza, situado en pleno Paseo de Gracia, y saborear el Appenzeller®, Le Gruyère AOP, Sbrinz AOP, Tête de Moine AOP, L’Etivaz AOP y Emmentaler AOP. Este año la selección de los quesos estuvo realizada por la empresa Importadora y Distribuidora TGT (Todo un Mundo de Quesos). En total se degustaron casi 300 kg de unas de las mejores variedades de queso del mundo.

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Los Quesos de Suiza son famosos en todo el mundo gracias al cuidado y a las características artesanales con las que se elaboran. El pastoreo de las vacas es obligatorio en Suiza, país donde está totalmente prohibido el uso de hormonas y antibióticos en la crianza de ganado y donde ningún queso puede fabricarse con aditivos químicos.
Para elaborar un queso suizo se utiliza casi el doble de leche que para fabricar un queso de producción industrial. Las queserías reciben dos veces al día la leche recién ordeñada para garantizar la elaboración de un producto fresco y sano. El uso de leche cruda, no pasteurizada, posibilita un sabor más intenso y potencia los aromas derivados del pasto y forrajes.

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