Hobbes (Madrid)

Escrito por: Equipo    11 abril 2012     2 Comentarios     2 minutos

Todo es posible en esta coctelería gastronómica. Actuaciones de jazz estilo años 60, sesiones de DJ... Las tardes y noches de los miércoles y jueves con el afterwork más dinámico. Los viernes y sábado por la noche selecto bar de copas y todo ello se puede disfrutar en su terraza de primavera.

La coctelería gastronómica por excelencia ha preparado multitud de planes para olvidarse de las preocupaciones diarias y disfrutar de la mejor diversión, disfrutando si se desea, de una terraza donde degustar al aire libre sus cócteles y tapas.

Así para los miércoles y jueves nos proponen el afterwork más dinámico, como tomarse un Cosmo Hobbes –con vodka raspberry, zumo de arándanos y de lima- o un Bellini mientras una cantante de jazz baja las escaleras micrófono en mano como una diva de los 60. O podría tratarse de una Single party con drunch y juegos variados. Pero los planes irán variando cada semana, por lo que la experiencia es siempre movida, diferente… ¡y una auténtica sorpresa!

Viernes y sábado a partir de las 22.00 h. y hasta bien entrada la madrugada, Hobbes se transforma en un animado bar de copas donde todo puede suceder. Así, la clientela se divierte con sesiones de música de los 80 y los 90, que mezclan diferentes DJ´s. Además, cuenta con listas VIP, que permiten entrar en el local sin esperas. Una vez dentro, se comparten copas, confidencias… ¡Quién sabe lo que deparará la noche!

La terraza, habilitada para cualquier estación del año, es el espacio idóneo para descubrir los matices de sus más de 50 mezclas, de su carta de champagnes, de sus destilados Premium… así como para saborear deliciosas especialidades. Algunas para picar, como la Tosta de cecina, queso zamorano y salmorejo o las Patatas Hobbes, con un aliño especial de bravas y chimichurri. Otras para aquellos que prefieran platos más elaborados. Es el caso del Lomo de bacalao asado con crema de calabaza y aliño de pasas y piñones o el Huevo poché con salteado de setas trufadas. El contrapunto dulce pasa por postres como el Pastel ruso con sorbete de pacharán. Por supuesto, también se pueden degustar en el interior, igualmente acogedor y al estilo neoyorquino, con fotografías que evocan la década de los 50 en Estados Unidos.

Ahora, Hobbes se reinventa como nunca, y resulta perfecto para organizar cualquier evento particular o de empresa.

Hobbes se encuentra en la C/ Marqués de Viana, 3. Prolongación de Sor Angela de la Cruz. Tel. 91 570 42 70. www.hobbesalwaysthebar.com

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2 comentarios

  1. Felipe dice:

    Pues debimos ir en mal momento, porque no había nada de esto. Por un San Francisco, servido en copa pequeña (normalmente es una copa larga) pretendieron cobrarnos 9 euros. Las caipiroskas (o como se escriba) a 8,80 euros más IVA, una copa en vaso todo hielo. Será que no estamos en la onda, pero fatal, nos sirvieron poco a poco, uno ya había terminado la copa y venía la de otro. ¿Quizás falta un poco de organización?.

  2. Fernando dice:

    La otra noche visite este local y no se parece a la descripción del artículo. Dejo mis comentarios por si sirven para mejorar el servicio.
    Acudimos a la 12 h de la noche.
    Visitamos el local y decidimos ponernos en la terraza (en la acera de la calle, nada especial. Nos dicen, que están pensando en ponerlo en plan “Chill Out”????).
    Nos atendió una chica con mucha labia y buen rollo.
    Pedidos nuestras copas y el resultado fue que, al rato, nos traen las copas a plazos, primero dos, al cuarto de hora otras tres copas, otros diez minutos otras tres y al final, cuando ya hemos terminado la mayoría, traen la última.
    Hay una copa tradicional ( Sanfrancisco) que alguien pidió, siempre he pensado que es una copa larga de zumos de frutas con poco alcohol y bien decorada. El resultado fue una copa corta llena de hielo con un fondo de granadina y nada de adornos.
    Hay una forma de quedar bien y que las cosas parezcan otra cosa, y es poner unas copas bonitas y grandes. La copa que yo pedí fue la recomendación de la camarera (coctel de champan con fresas), pues venia en un vaso de cristal tosco.
    Luego vino la factura, donde tuvimos que devolverla por estar equivocada, siempre de más (por si cuela).
    Lo importante es el servicio al público.

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