Estuvimos en...
Hay restaurantes a los que vas porque te pillan de paso. Y hay restaurantes por los que coges el coche, sales de Madrid por la A-42 y conduces 37 kilómetros hasta un pueblo que mucha gente solo conoce por el atasco de la circunvalación. El Bohío es de los segundos. Y sí, merece el desvío.
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