Decimos suerte porque además de poder degustar exquisiteces en pequeño tamaño, como mejor se aprecia y como mejor llega, pues se saborea mucho más y durante más tiempo, hemos podido compartir con el mismísimo Sergi parte de la velada, pues preparó "a la vista del público" algunas de las especialidades ofrecidas en el mismo.
Se nota que nos ha encantado. Buen ambiente, buenos precios y sobre todo, amabilidad y buena disposición de los establecimientos, preparando unos pinchos, tapas, platos o como se quiera denominar de gran calidad. Algunos nos consta que han trabajado muchísimo, pues el primer día agotaron los platos que tenían preparados para la duración de la Feria, por lo que tuvieron que improvisar y modificar los mismos. Eso es profesionalidad.