En este pequeño pueblo del Noreste español, en la provincia de Gerona, cerca de Pals, en el Bajo Ampurdán, se encuentra esta pequeña población que conserva todo el sabor y arquitectura medieval. No está permitido en ninguna de sus calles la circulación de vehículos (excepto los habitantes y servicios), por lo que es necesario dejar el vehículo en un amplio aparcamiento que hay a la entrada de la misma.
Muchas veces encontramos los establecimientos "sin querer", es decir, nos desplazamos a algún sitio y los descubrimos en el camino, nos llaman la atención, los seguimos durante un tiempo y posteriormente los incluímos en la Guía o los olvidamos. Otras veces vamos buscando un establecimiento concreto y seguimos el mismo procedimiento.