Según el idioma y/o influencia podemos referirnos, a diferencia de lo que mucha gente piensa, a un gofre (del francés gaufre), o waffle y wafle, proveniente del holandés wafel. Como decimos, todo representa lo mismo y es una masa espesa, a base de harina y huevo condimentada con helado o un topping que puede ser nata, chocolate, mermelada, dulce de leche o cualquier otro ingrediente, igual que las tortitas.
La panna cotta es un postre típico italiano con textura de flan cuyo ingrediente principal es nata y coulis normalmente de frambuesa, aunque puede sustituirse por mango o cualquier otra fruta dulce, para contrastar el sabor de la nata. Su traducción literal es "nata cocida" y para adquirir esa textura se utiliza gelatina. En este caso, lo haremos de zanahoria, hortaliza que se puede utilizar también en postres dulces, no sólo salados.
Los crepes dulces por excelencia que tanto gustan a los franceses y que, aunque requieren más elaboración, pueden ser la culminación a una comida o cena especial. Simplemente son unos crepes con sabor a naranja y que como toque especial tienen el flambeado. El origen se debe, curiosamente, a un accidente fortuito del chef Henry Charpentier cuando se le derramó el licor y se prendió fuego.
La angula es la cría de la anguila. Es el único alevín que se puede comercializar de forma legal y suele tener entre 2 y 3 años de vida, con un peso aproximado de 1 gramo la unidad. Son transparentes en crudo y suelen venderse ya cocidas. El prohibitivo precio de las angulas inspiró a Angulas Aguinaga la comercialización de surimi en forma de angulas, denominado la gula del norte, lo que provocó que se le llamara coloquialmente gula.
El contraste entre el dulce y el salado es algo que en la cocina me encanta. Hay gente reticente a hacerlo o incluso probarlo, pero es algo que refresca mucho y aporta un toque especial, diferente y de la cocina moderna, a pesar de llevar haciéndolo durante varias décadas. En este caso os proponemos un solomillo, ibérico a ser posible bien limpio de grasa y tejidos, con un toque dulce de manzana caramelizada. El queso azul por excelencia de nuestro país, el cabrales, le aportará fuerza a esa dulzura.