La primera vez que vi una melena de león en el puesto de un micólogo del Mercado de Chamartín pensé en un pompón blanco de peluquería. Te la enseñan, la hueles —recuerda al bosque húmedo y, de lejos, a vieira cruda— y ya no piensas en otra cosa hasta meterla en la sartén. Lleva dos o tres años colándose en cartas de Madrid (en risotto, salteada, incluso en hamburguesa vegetal) y en estanterías de herbolarios como suplemento. Vamos por partes.
El risotto es uno de esos platos que separa la cocina italiana de la idea que mucha gente tiene de "italiano". No es un arroz con cosas. Es una técnica: almidón liberado poco a poco, caldo caliente añadido en tandas, y un movimiento constante que pide brazo y paciencia. Veinte minutos pegado a la sartén, removiendo con cuchara de madera.
Sí Sí con C - Siempre que viene a la cabeza la micología es Soria, esta vez es Coria - Porque esta población nos ofrece un paseo por las dehesas y montes con el fin de conocer su variedad micológica. Pero además de ello diversos hoteles y restaurantes participan en el denominado "Coria, sabor micológico" con menús y platos especialmente diseñados para la ocasión, así durante todo el mes de Noviembre ofrecerán a diario y los fines de semana estos platos. Sin olvidar el Paseo micológico. Podéis consultar el programa en este enlace.
Es la contestación a lo que nos comunica nuestra querida Maria Luisa "Hasta Pronto Madrid. Gracias por todo" porque desgraciadamente cierra La Cocina de Maria Luisa. No sólo se pierde una excelente cocinera sino también una gran persona. Siempre que se iba a su local, recorría todas las mesas preguntando que tal estaban los platos, si les habían gustado, ... La mejor forma de conocer la opinión de sus clientes. Pero Cierra.
Desde aquellos inicios en su pueblo, Navaleno, donde ya nos atraía a su mesa por la forma de tratar este producto, con platos que no se pueden degustar en otros establecimientos y que desde su llegada a Madrid, hace ya ... ¿Quince años? no ha dejado de cosechar éxitos, cada temporada, cada inicio de temporada micológica como es el otoño, la trufa negra en estos fríos hasta febrero, la primavera, ... siempre que hay setas hay fiesta en su casa, que suele ser muy a menudo. También en el postre.
Las setas y hongos son unas joyas gastronómicas que tienen la ventaja de que salen espontáneas en los bosques y ciertos prados, que su mayor producción es en el otoño (en primavera suelen salir de nuevo pero menor cantidad y no todas las variedades). En nuestro caso nos hemos desplazado tres personas, desde Madrid, ida por la mañana, tapeo por la capital hasta el cierre de las cocinas (16 horas aproximadamente) y regreso a Madrid, con una parada intermedia a la vuelta en Medinaceli. Indicamos este punto porque es importante.
Comenzamos por explicar el 10+1 una expresión que se usa normalmente para el número 13, que los supersticiosos utilizan con 12+1. En este caso corresponde a la edición 10 de este evento más el del año pasado que como todos conocemos ha sido nefasto para la hostelería, especialmente este barrio donde los establecimientos son pequeños, no tienen muchas mesas, la barra cerrada, dificultad para ampliar la terraza por lo estrecho de la calzada y la acera,... Pero como se ha dicho, ya está cicatrizando y pensamos con ilusión en el futuro.
Una paella con su toque otoñal pues incorpora las setas. Un plato que puede cocinarse seco o meloso gracias a un pulido especial del grano. La Paella de Pato y Setas es un sabroso arroz valenciano que, debido a la estacionalidad de sus ingredientes, es típico degustarlo en los meses fríos del año. Una costumbre en la que los hay que optan por comerlo en formato arroz meloso, donde el grano queda ligado y con una textura más cremosa y untuosa, y otros adeptos que lo prefieren seco, con el grano más entero y suelto. Por eso Rafa Margós, Chef Ejecutivo de El Paeller, ha querido envasar esta paella ofreciendo la posibilidad de cocinarlo con ambos acabados, seco y meloso. Y para ello ha recurrido a un arroz especial que ha podido encontrar en Molino Roca de la mano de Familia Torres.
Siempre se habla de la llegada de la primavera como una época alegre y bonita. En nuestro caso también nos encanta el otoño, el cambio del color de las hojas de algunos árboles, los paseos entre bosques,... Y hablando de bosques y frutos también nos encantan tres de las joyas gastronómicas españolas: El aceite de oliva, la micología con sus variedades de setas, hongos, ... que se pueden recoger y por supuesto la caza.