Es uno de estos pequeños restaurantes que uno se encuentra como sin querer, que llaman la atención por su discrección, que te crees que vas a entrar en una tasca y te encuentras con una joya, pues ya desde la barra se encuentra uno con "toques" que avanzan lo que se "cocina dentro", nunca mejor dicho.
Si nos fijamos bien, todas las fiestas religiosas traen consigo una serie de platos o dulces aparejados, típicos de dichas fechas. Tenemos el Roscón de Reyes (Reyes Magos), el Turrón (Navidad), Los buñuelos de viento (Todos los Santos), estos a nivel general, a nivel particular en cada zona o región española seguro que hay muchos más.
Un bocado de lujo que ofrece La Mar del Alabardero para disfrutar de la magnífica terraza frente al Palacio Real todos los viernes.
