Este restaurante, desde hace 37 años en una de las calles ¿o la más? gastronómica de la capital nos ofrece hasta el 30 de Junio sus décimas jornadas dedicadas al atún. Paco García y Melania Berdún, expertos conocedores del despiece del mismo pues han presentado algún ronqueo en el establecimiento, nos ofrecen estas delicias. Vuelven el salmorejo, las migas, el chuletón… ¡y este año llegan las carrilleras estofadas! Sí, seguimos hablando de pescado.
A veces tenemos problemas en la elección de algún tema o producto pues es tan variada y de calidad la oferta que nos es difícil la elección. En la actualidad hay una Guía que edita la Asociación Los Pueblos más Bonitos de España que nos describe su historia, monumentos, costumbres, gastronomía, ... La edición de 2020 cuenta con 104 miembros y trabaja como objetivo al apoyo y la promoción de los pequeños municipios. Pertenece a la Federación de Los Pueblos más Bonitos del Mundo. Más información en este enlace o en el correo electrónico: asociacion@lospueblosmasbonitosdeespana.org
Lo hemos incluído en la sección de En Ruta porque es un restaurante que conocimos hace muchos años en nuestros viajes al Levante, casi casi paso obligado pasar por Albacete. Las nuevas autovías, las circunvalaciones a las ciudades y otros símbolos del progreso hacen que estos establecimientos tan "a mano" y tan conocidos y por qué no decirlo, tan queridos, pasen a un segundo plano, pero merece mucho la pena porque son platos de toda la vida, típicos y de calidad.
La gastronomía española cada vez está más presente en Londres, donde chefs de reconocido prestigio han abierto establecimientos con mayor o menor respaldo de la crítica especializada. En este caso es Extremadura, una región plena de atractivos gastronómicos y reconocida a nivel mundial por sus elaboraciones, especialmente el jamón ibérico de bellota de la D.O. Dehesa de Extremadura.
Un hotel de 4 estrellas a escasos minutos de la Plaza Mayor de Trujillo y del Castillo. En una zona tranquila y con habitaciones amplias y cómodas. En nuestro caso consistió en una habitación abuhardillada. Un mini-bar con las ofertas normales y unos precios adecuados. Pero hablemos del desayuno, además de algunas zonas del hotel que es un antiguo convento del siglo XVI hoy completamente renovado. El claustro es un elegante y luminoso restaurante al aire libre y cafetería, siendo la capilla el actual restaurante y zona de eventos.
Porque en 1948 ya estaba en funcionamiento este establecimiento que ha ido evolucionando tanto en servicios como en situación, pues en la actualidad se encuentra en una finca particular al lado de la autovía de Andalucía y en la que se encuentran las ruinas del castillo de la famosa batalla de Tolosa. Una vez hecha un poco de historia hablemos del complejo, pues dispone de un hotel, una cafetería y un restaurante con tres zonas (al menos lo que estaba aperturado el día de nuestra visita), siendo de este último del que vamos a escribir a relatar nuestra experiencia.
Cuando se descubre un restaurante donde parece que se ha detenido el tiempo, en medio del campo, rodeado de árboles y vegetación, con utensilios de labranza, trabajo agrícola y elaboración de vino, así como otros elementos restaurados y recuperados pues la verdad, se siente una cierta emoción. Posteriormente en el comedor, amplio, con mesas que tienen espacio suficiente para acoger los platos, fuentes, cacerolas, ... y resto de recipientes donde dispondremos de alguno (o todos) de los menús que han preparado. Existe carta, que se compone de muchos de los platos de los menús, pero hemos visto, al menos las mesas que estaban en nuestro entorno, que las comandas se orientaban a los menús, especialmente al de El Gran Cocido. Pero no nos adelantemos, vayamos por partes.
El conocido como Rey de las Verduras, cuyo restaurante está consolidado y reconocido como uno de los más destacados en el tratamiento y elaboración de estos productos de la huerta, nos quiere mostrar estas joyas en formato miniatura, para que se pueda apreciar de una forma variada este tipo de cocina. En el mismo restaurante, en la barra, encontramos al menos una decena de pinchos o tapas que nos van a cautivar.
Hace años ya visitamos este restaurante donde la calidad y variedad de los productos son la mejor carta de presentación, además de un servicio impecable, platos servidos a buen ritmo y a la temperatura correcta. Sus dos especialidades son las setas y hongos, además de la caza. Pero en esta ocasión se ha producido un cambio, a mejor. Si conocíais el restaurante, la primera parte, nada más cruzar la barra ha quedado muy cómoda y se sirven tapas y raciones. Unas tapas de las que hemos disfrutado de una forma espectacular.