Porque a veces unimos el centro con el tema de la invasión del turismo, en este caso hemos elegido un espacio con comida típica castellana, en la Plaza del Rastro, una pequeña plaza en el centro de la ciudad y con amplios salones y buena atención. Hace días ya hablábamos de esta encantadora ciudad en relación con la visita y aperitivo, hoy entramos en el almuerzo que hemos disfrutado cuatro comensales.
Un hallazgo lo titulamos porque es así. En pleno mes de Agosto, un día maravilloso, hora de comer camino de Pilar de la Mola (punta opuesta al puerto - La Savina), playas maravillosas a izquierda, Sa Calo, a la derecha, Migjorn y todos los bares, restaurantes y chiringuitos sin espacio siquiera para aparcar el coche. Pero siempre surge la luz y un poco más adelante, camino de El Mirador y el faro, encontramos este establecimiento con aparcamiento, en un ambiente tranquilo y que se puede decir "en el interior" (pensamos que a escasos dos kms. del mar, pero es la parte más estrecha de la isla).
Todos los días se aprende algo nuevo, en este caso podemos corrobar el dicho de "una muestra vale más que mil palabras", porque en esta maravillosa finca, situada en la Sierra Oeste de Madrid, donde los hermanos Jiménez Barbero han realizado su sueño, se puede degustar, una de las mejores carnes de España, por no decir la mejor.