Una lasaña típica como la conocemos es una pasta fina en forma de láminas de tres o cuatro capas y un relleno de una variedad infinita de ingredientes, normalmente carne napado con bechamel y queso rallado gratinada ligeramente. Como sabéis, la cocina moderna utiliza los conceptos modificando (o no) los ingredientes, variando a veces la elaboración. Si la pasta la sustituimos por láminas finas de calabacín y el relleno lo hacemos únicamente de verduras, tendremos una receta vegetariana. Eso es lo que haremos hoy.
La experiencia del empresario hostelero Carlos Zamora, aperturando Deluz, el Machi y Dias desur en Santander, Otras Luces en Valladolid y la recién inaugurada taberna La Carmencita de Madrid, le ha llevado junto al chef Ander San Marín a lo que denominan "reinventar Deluz".
Nuestros lectores son unos grandes chefs y prueba de ello es que uno de ellos, en especial Fran, de Valencia y 12 años se ha proclamado ganador del concurso Rollo Loco de La Piara proponiendo la receta del Chupa Chups de paté.
No, no vamos a hablar de las fuentes del Nilo, pero el título que hemos puesto al artículo es porque hemos acompañado a los hermanos Valero a las fuentes de donde se surten de los productos murcianos que podemos degustar en sus establecimientos de Restaurante El Caldero y la vinoteca El Caldero.
Así de sencillo, porque al decir cocina peruana queremos decir un abanico de platos típicos cercano al medio millar, donde se pueden encontrar platos con influencias de numerosas regiones del mundo (española en su versión morisca, del Africa subsahariana llevada por los esclavos, los chefs franceses huídos de la revolución, inmigraciones del siglo XIX con chinos, cantoneses, japoneses e italianos principalmente.
Debo confesarlo, tengo los ojos empapados en lágrimas. Me ha hecho llorar un artículo que he leído esta mañana en el periódico El Mundo digital sobre este tema.