Empanadillas de atún y tomate: la receta de merienda de toda la vida
Hay meriendas que son memoria pura. Llegabas del cole, olía a sofrito desde el portal y en la mesa había una fuente con empanadillas de atún y tomate aún tibias, con el borde marcado a tenedor y una servilleta de papel debajo para chupar el aceite. Nada de reinvenciones: atún en conserva, tomate frito bien reducido, huevo duro y a cerrar. Punto.
Es de esas recetas que aguantan todo: merienda de tarde, cena rápida de domingo, tupper de playa, aperitivo cuando llegan visitas sin avisar. Se hacen en un rato, salen baratas y admiten mil variaciones. Aquí te cuento la versión clásica —la que hacía mi madre— con las dos escuelas de cocción (fritas y al horno) y los trucos para que no se te abran a mitad de fritura, que es el drama de siempre.
Ingredientes (para 16-18 empanadillas, 4 personas)
Para el relleno:
- 2 latas de atún en aceite de oliva de 80 g escurridas (160 g netos)
- 200 g de tomate frito casero (o buen tomate frito de bote, ver truco)
- 1 cebolla mediana (150 g) picada muy fina
- 1 diente de ajo picado
- 2 huevos cocidos picados
- 15 aceitunas verdes sin hueso picadas (opcional pero muy recomendable)
- 30 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera DOP (5 g)
- Sal y pimienta negra (empieza con media cucharadita de sal y rectifica)
Para la masa:
- 1 paquete de obleas para empanadillas (16-18 unidades, marca La Cocinera o similar)
- 1 huevo batido (solo si van al horno)
- Aceite de girasol o de oliva suave para freír (500 ml aprox.)
Si prefieres masa casera: 300 g de harina de trigo, 100 ml de vino blanco, 100 ml de AOVE, 1 cucharadita de sal (5 g) y 1 huevo.
Elaboración paso a paso
- Sofríe la cebolla y el ajo en los 30 ml de AOVE a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos. Punto a buscar: cebolla translúcida y dorada por los bordes, nunca quemada.
- Añade el pimentón fuera del fuego, remueve 10 segundos —se quema en nada— y vuelca el tomate frito. Cocina 5 minutos más para que espese. Tiene que quedar seco, casi apelmazado. Si el relleno está caldoso, te reventará las empanadillas.
- Incorpora el atún escurrido, los huevos duros picados y las aceitunas. Mezcla, salpimenta y deja enfriar al menos 20 minutos. Frío se maneja mucho mejor.
- Rellena las obleas: una cucharada colmada (unos 20 g) en el centro. Moja el borde con agua o clara de huevo, cierra en media luna y sella con un tenedor apretando bien. Sin huecos.
- Si van fritas: aceite a 175-180 °C. Fríelas de 3 en 3 durante 60-90 segundos por lado, hasta dorado ámbar. Escurre sobre papel de cocina.
- Si van al horno: precalienta a 200 °C, píntalas con huevo batido y hornea 15-18 minutos, hasta que estén doradas y brillantes.
Trucos para que no se abran
- El relleno siempre frío. Caliente humedece la masa y la ablanda.
- Sella con tenedor doble pasada: primero apretando, luego repasando el dibujo.
- No te pases de relleno. Sé que apetece, pero 20 g es el tope.
- Si haces masa casera, deja reposar la bola tapada 30 minutos antes de estirar. Se maneja mejor y no se retrae.
Versión al horno vs fritas
Las fritas son las de toda la vida: masa hojaldrada, crujiente que cruje de verdad y ese punto graso que las hace irresistibles con una cerveza fría. Las de horno son más ligeras (unas 90 kcal menos por unidad, aproximadamente), quedan doradas y bonitas, pero la textura es otra cosa: más galleta, menos hojaldre. Si es merienda de domingo con niños, fritas. Si es cena de miércoles, horno sin remordimiento.
Variaciones que funcionan
- Con huevo cocido extra y pimiento rojo asado picado: más jugosas, estilo empanada gallega en versión mini.
- Picantes: añade media guindilla cayena al sofrito.
- Sin gluten: usa obleas de masa sin gluten (marca Adpan las hace decentes) y comprueba que el tomate frito no lleve harina.
- De bonito del norte: sustituye el atún por Bonito del Norte del Cantábrico en conserva. Sube el precio, pero el relleno gana en textura y sabor.
Maridaje y servicio
De merienda, con un vermut rojo con hielo y una rodaja de naranja. De cena, un blanco fresco tipo verdejo joven de Rueda o una cerveza rubia bien fría. Sirve tibias, nunca recién sacadas del aceite (queman y saben a menos). Acompaña con una ensalada verde con vinagreta suave y tienes cena completa.
Si te va este rollo de recetas clásicas de merienda, échale un ojo también a las magdalenas caseras con copete de toda la vida: mismo espíritu, distinto formato.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden congelar las empanadillas de atún? Sí, y muy bien. Congélalas crudas y ya cerradas, separadas en una bandeja para que no se peguen. Cuando estén duras, pásalas a una bolsa. Aguantan 2 meses. Se fríen o hornean directamente congeladas, sumando 2-3 minutos al tiempo.
¿Cuánto aguantan en la nevera una vez hechas? Cocinadas, hasta 3 días en un recipiente hermético. Recupéralas 5 minutos en horno a 180 °C para que vuelvan a estar crujientes. En el microondas quedan gomosas, aviso.
¿Puedo usar tomate frito de bote? Sí, pero elige uno espeso y con poco azúcar. Si está aguado, redúcelo 5 minutos en la sartén antes de mezclar con el atún. Un tomate frito malo arruina la receta entera.
¿Se pueden hacer con hojaldre en lugar de obleas? Sí, corta círculos de 10-12 cm de hojaldre y procede igual. Quedan más infladas y crujientes, pero también más pesadas. Al horno siempre, nunca fritas con hojaldre.
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