Croquetas de jamón de la abuela: receta paso a paso con bechamel cremosa

Croquetas de jamón de la abuela: receta paso a paso con bechamel cremosa

Escrito por: Pepe   5 minutos

Receta de croquetas de jamón caseras con cantidades exactas, tiempos y trucos para una bechamel cremosa que no se rompa al freír. La versión de la abuela, sin atajos.

Vuelvo de la cocina con las manos manchadas de pan rallado y una bandeja de croquetas que han desaparecido en quince minutos. Si hay un plato que define la cocina de aprovechamiento española, es este: un hueso de jamón que no quieres tirar, medio litro de leche, harina, mantequilla y paciencia. Lo demás es técnica.

La croqueta de jamón "de la abuela" no es la de bar moderno con bechamel ultracremosa que se sale al morder. Es la de masa que se sostiene, corteza fina y un golpe de jamón curado que se nota en cada bocado. Te cuento cómo la hago en casa, con gramos, minutos y los errores que ya he cometido para que tú no los repitas.

Ingredientes (para unas 25-30 croquetas)

  • 150 g de jamón serrano picado a cuchillo muy fino (mejor si tiene algo de grasa, aporta sabor)
  • 1 hueso de jamón limpio (opcional pero recomendado)
  • 700 ml de leche entera
  • 100 ml de nata líquida para cocinar (18% MG)
  • 90 g de harina de trigo (floja, normal de repostería)
  • 80 g de mantequilla sin sal
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 cebolla pequeña picada muy fina (unos 60 g)
  • Nuez moscada recién rallada: 2 raspaduras
  • Sal: empieza con 1/2 cucharadita y rectifica (el jamón ya sala)
  • Pimienta negra al gusto

Para el rebozado:

  • 2 huevos L
  • 150 g de pan rallado (mejor panko si te gusta más crujiente)
  • 80 g de harina para el primer paso
  • Aceite de girasol o de oliva suave para freír (1 litro aprox.)

Alérgenos: gluten, lácteos y huevo. Para versión sin gluten, sustituye harina por harina de arroz (misma cantidad) y pan rallado por pan rallado sin gluten; el resultado es algo más quebradizo.

Elaboración paso a paso

1. Infusiona la leche (10 minutos)

Calienta los 700 ml de leche con los 100 ml de nata y el hueso de jamón a fuego medio. Cuando empiece a humear, baja al mínimo y déjalo 10 minutos. No debe hervir. Retira el hueso. Mantén la leche templada: una bechamel se hace con leche caliente, no fría. Eso evita grumos.

2. Sofríe la cebolla (8-10 minutos)

En una cazuela ancha y de fondo grueso, derrite los 80 g de mantequilla con los 30 ml de aceite. Añade la cebolla picada y déjala a fuego bajo hasta que esté transparente y casi se deshaga. No debe coger color. Si dora, amarga la bechamel.

3. Añade el jamón (2 minutos)

Incorpora los 150 g de jamón picado y rehógalo 2 minutos. Suelta grasa y aroma. Aquí ya huele a casa de abuela.

4. Tuesta la harina (3-4 minutos)

Añade los 90 g de harina de golpe. Remueve sin parar con varilla o cuchara de madera durante 3-4 minutos a fuego medio. Tiene que perder el sabor a crudo y quedar de color rubio claro, no marrón. Este paso es la diferencia entre una bechamel con sabor y una pasta a harina cruda.

5. Incorpora la leche poco a poco (15-20 minutos)

Vierte la leche templada en tres veces, removiendo enérgicamente entre cada adición hasta que la mezcla absorba el líquido. Si echas todo de golpe, salen grumos. Baja el fuego a medio-bajo y cocina la masa 15-20 minutos sin dejar de remover. Está lista cuando se despega de las paredes y deja un surco al pasar la cuchara. Ralla la nuez moscada, pimienta y sal.

6. Enfría la masa (mínimo 4 horas, ideal toda la noche)

Extiende la masa en una fuente plana, tápala a piel con film transparente tocando la superficie (evita costra) y enfría en la nevera. Sin frío, la masa no se manipula.

7. Forma y reboza

Con dos cucharas o las manos engrasadas, forma croquetas de unos 25-30 g (tamaño bocado generoso). Pásalas por harina, huevo batido y pan rallado. Si quieres corteza extra crujiente, doble rebozado: huevo y pan otra vez.

8. Fríe a la temperatura correcta (2-3 minutos por tanda)

Calienta el aceite a 180 °C. Sin termómetro: echa una miga de pan, debe burbujear vivamente sin quemarse. Fríe en tandas pequeñas de 5-6 croquetas, 2-3 minutos hasta que estén doradas. Escurre sobre rejilla, no sobre papel (se reblandece la base).

Trucos y variaciones

  • Si la masa queda muy dura: añade 50 ml más de leche caliente al final y remueve. Te has pasado de cocción.
  • Si se abren al freír: el aceite está poco caliente o el rebozado tiene huecos. Sella bien con las manos.
  • Versión Thermomix: mantequilla y cebolla 5 min/100°/vel 3,5. Añade jamón y harina, 3 min/100°/vel 2. Incorpora la leche, programa 12 min/100°/vel 4.
  • Cambio de proteína: sustituye el jamón por 150 g de pollo asado desmenuzado o 120 g de cecina de León IGP picada (para una versión más intensa).

Maridaje y servicio

Sírvelas recién hechas, con una rodajita de limón al lado (mano dura, dos gotas en la croqueta cortan la grasa). De vino, un fino o manzanilla en rama bien fríos, o un blanco joven de Rueda con verdejo. Cerveza, una lager tirada con cuello.

Como tapa, de 3 a 4 por persona. Como cena, 6 con ensalada de tomate aliñada.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden congelar?
Sí, y es lo mejor que puedes hacer. Congélalas rebozadas y crudas en bandeja separadas, y luego pásalas a bolsa. Fríelas directamente sin descongelar, 4 minutos a 175 °C.

¿Cuánto aguantan en la nevera ya fritas?
24 horas máximo. Recalentar en horno a 180 °C, 8 minutos. Microondas no: se ablanda el rebozado.

¿Por qué me salen grumos en la bechamel?
Por leche fría sobre roux caliente, o por no remover bien. Solución: pasa la masa por un colador chino antes de enfriarla. No es trampa, es seguro.

¿Puedo usar leche sin lactosa?
Sí, sin cambios en cantidades ni tiempos. La nata sin lactosa funciona igual.

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