10 noviembre 2011 Madrid, Remitido

El Refugio y El Altillo, así se denominan los dos nuevos salones que han aperturado Los Galayos (C/ Botoneras, 5 esquina Plaza Mayor, 1. Madrid. Tel. 91 366 30 28. www.losgalayos.net). Privados, con infinitas posibilidades y una estética que marca un punto y aparte respecto al resto del inmueble.

Son las dos últimas plantas de este edificio de la bellísima Plaza Mayor las que se han transformado para citas realmente íntimas. Es decir, desayunos, almuerzos, cenas, fiestas de carácter profesional o personal y en las que los protagonistas siempre son los clientes. El Refugio acoge a 22 personas y El Altillo, 16. Se reservan para citas únicas y los camareros tan sólo aparecen cuando es preciso, es decir, si los comensales requieren su presencia, previa llamada.

Acogedores, sencillos, vestidos en blanco y con apenas ornamentos. Tan sólo algunas inscripciones sobre la historia del establecimiento, las cariñosas dedicatorias que célebres visitantes les dejaron . Pero quizás lo que más llame la atención son las vistas desde una pequeña terraza desde la que admirar las alturas del corazón madrileño.

A salvo de las miradas, es posible contar con una barra de cócteles, el entretenimiento de un mago especializado en trucos para adultos y niños así como un karaoke. Todo a medida y según los deseos de los clientes, porque el objetivo es que el encuentro o evento –también bodas, comuniones…- resulte inolvidable. Por ello, hay más propuestas tan divertidas como la posibilidad de poner su propia música y, sin olvidar, otras ventajas como las últimas tecnologías (WIFI, proyector…) al servicio del ocio y de las obligaciones laborales. Y es que en ambos las presentaciones empresariales tienen un marco único así como las celebraciones navideñas, que salpicarán la agenda de diciembre con encuentros ineludibles.

En cuanto a la oferta culinaria, la calidad domina en una carta tradicional pero salpicada de notable originalidad mediterránea. Como su premiado Cochinillo D.O. Segovia asado a baja temperatura y el Cocido madrileño en puchero de barro (solo en los almuerzos). También los Lomos de merluza rellenos de Chipirones y Setas con su tinta, y sus postres, todos caseros, como la Tarta de queso con frutos rojos del bosque. Si bien, se pueden preparar menús personalizados.

Así, a sus singulares salones Ávila -50 personas-, Salón Duque -70- y la Bodeguilla -40- se suman, ahora, dos escenarios realmente sofisticados. El precio medio en la barra de tapeo es de 15 € y a la carta de 40 €. Abre todo el año ininterrumpidamente. Cuenta con varios aparcamientos públicos cercanos. Desde el aperitivo y hasta las copas de la sobremesa, en Los Galayos se roza el cielo…

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