Riñones al jerez: la receta de tasca madrileña de toda la vida

Riñones al jerez: la receta de tasca madrileña de toda la vida

Escrito por: Pepe   02/11/2026   6 minutos

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La receta tradicional de riñones al jerez estilo tasca de Madrid, con la técnica de limpieza correcta, proporciones exactas de jerez y los tiempos para que queden tiernos y sin amargor.

Pocas tapas resumen tan bien la cocina castiza de Madrid como un plato de riñones al jerez con pan para mojar. Nació en las tascas y casas de comidas de la ciudad —esas de barra de zinc, mantel de papel y vermut antes del mediodía— aprovechando casquería barata y un chorro del jerez que había siempre detrás del mostrador. Se servían en cazuelita de barro, bien calientes, con mucha salsa y un cuartillo de vino.

Hoy sigue siendo una de esas recetas que separan al que sabe cocinar casquería del que no. Si los riñones te han salido alguna vez con regusto amoniacal o duros como una suela, no era culpa del riñón: era de la limpieza y del tiempo de fuego. Aquí van las dos cosas bien explicadas.

Ficha rápida de la receta

Dato Valor
Comensales 4 como tapa, 2 como plato
Tiempo activo 25 min
Tiempo total (con desflemado) 2 h 30 min
Dificultad Media (la limpieza manda)
Alérgenos Sulfitos (jerez), gluten (harina)

De dónde vienen los riñones al jerez

La receta es hija del Madrid de principios del siglo XX, cuando la casquería era el recurso cotidiano de las tabernas obreras. El jerez entraba por partida doble: como aromático barato (una botella de oloroso o amontillado duraba semanas abierta en la barra) y como forma de domar el sabor fuerte del riñón. En las tascas clásicas —Casa Labra, Los Caracoles, La Dolores— era plato de pizarra fija, servido en cazuelita individual.

Lo "madrileño" aquí no es el riñón (se come en toda España) sino la combinación: riñón de cordero, cebolla pochada, un buen chorro de jerez seco y nada más. Ni nata, ni mostaza, ni setas. Eso es cocina de otro sitio.

Qué riñón comprar

El de cordero lechal es el rey para esta receta: pequeño, tierno, de sabor limpio. Pide a tu casquero riñones enteros, frescos, con su grasa blanca envolviéndolos (esa capa se llama sebo y se tira). Si solo hay de ternera, puedes usarlo, pero necesita más desflemado y queda más contundente.

Calcula 150-180 g de riñón limpio por persona si es tapa, 250 g si es plato principal.

Ingredientes (para 4 tapas)

  • 600 g de riñones de cordero limpios (unos 800 g con grasa)
  • 1 cebolla mediana (150 g), picada fina
  • 2 dientes de ajo picados
  • 150 ml de jerez seco (oloroso o amontillado, nunca dulce)
  • 100 ml de caldo de carne o agua
  • 1 cucharada rasa de harina (10 g)
  • 40 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de perejil picado
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Para la limpieza: 500 ml de leche, 2 cucharadas de vinagre de vino blanco

Cómo limpiar riñones de cordero (el paso que no te puedes saltar)

Aquí se juega todo el plato. Un riñón mal limpio sabe a amoniaco y arruina la receta.

  1. Retira la grasa y la membrana exterior. Con los dedos y un cuchillo pequeño, quita la capa de sebo y la telilla que los recubre.
  2. Ábrelos por la mitad a lo largo y recorta las partes blancas internas (conductos y nervios). Esos son los responsables del sabor fuerte.
  3. Córtalos en trozos de bocado, de unos 2 cm.
  4. Primer lavado: ponlos en un bol con agua fría y las 2 cucharadas de vinagre. Déjalos 15 minutos. Verás el agua turbia.
  5. Escurre y pásalos a la leche. Cúbrelos bien y déjalos 2 horas en la nevera. La leche neutraliza las enzimas que dan ese sabor punzante.
  6. Escurre, aclara con agua fría y seca muy bien con papel de cocina. Si quedan húmedos, no se sellarán y soltarán agua gris en la sartén.

Elaboración paso a paso

  1. Sella los riñones a fuego fuerte (3 minutos). En una sartén amplia con 20 ml de aceite muy caliente, saltea los riñones en dos tandas (si los metes todos juntos, cuecen en vez de sellarse). Busca que se doren por fuera y queden rosados por dentro. Retira a un plato y reserva con sus jugos.
  2. Poca la cebolla y el ajo (10 minutos). En la misma sartén, baja el fuego a medio, añade los otros 20 ml de aceite y la cebolla con una pizca de sal. Cuando esté transparente, agrega el ajo y el laurel. Que no se queme el ajo: amarga.
  3. Añade la harina (1 minuto). Espolvorea la cucharada de harina sobre la cebolla y remueve bien para que se tueste ligeramente. Esto espesará la salsa después.
  4. Desglasa con el jerez (3-4 minutos). Sube el fuego, vierte los 150 ml de jerez y deja que evapore el alcohol. La salsa debe oler a vino tostado, no a aguardiente.
  5. Incorpora el caldo (2 minutos). Añade los 100 ml de caldo y deja reducir hasta que la salsa nape la cuchara.
  6. Vuelve a meter los riñones con sus jugos (2 minutos máximo). Mezcla, da un hervor corto y apaga. Si los tienes más de 3 minutos en la salsa, se endurecen. Es el error más común.
  7. Rectifica de sal y pimienta, espolvorea perejil y sirve inmediatamente en cazuelita de barro caliente.

Trucos y errores comunes

  • El tiempo total de los riñones en el fuego no debe pasar de 6-7 minutos. Más y se vuelven gomosos. Es como el hígado: punto corto o nada.
  • Si la salsa queda clara, retira los riñones y reduce la salsa a fuego fuerte 2 minutos más. Nunca cuezas los riñones para espesar.
  • El jerez tiene que ser seco. Un oloroso de Jerez-Xérès-Sherry DOP o un amontillado. Si usas dulce (PX, cream), el plato se desequilibra hacia el postre.
  • Versión con brandy: algunas tascas rematan con una cucharada de brandy de Jerez al final, flambeado. Aporta profundidad pero tapa un poco el matiz del vino.

Maridaje y servicio

Sírvelos en cazuela de barro bien caliente con pan rústico para mojar —imprescindible—. En Madrid lo clásico es acompañarlos con una caña fría o con una copa del mismo jerez que lleva la salsa. Si prefieres tinto, un Rioja crianza joven aguanta bien el plato sin pisarlo.

Como tapa, un platillo de riñones abre bien antes de un cocido madrileño o de unos callos. Como plato único, con unas patatas fritas en bastón o arroz blanco al lado.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden congelar los riñones al jerez? Mejor no. La textura del riñón pierde mucho al descongelar: queda arenosa. Si te sobra, guárdalos en la nevera con la salsa, tapados, máximo 2 días. Recalienta a fuego muy suave, sin que hierva.

¿Puedo usar riñones de ternera? Sí, pero necesitan 4 horas en leche en vez de 2, y el sabor final es más contundente. Córtalos más pequeños (1,5 cm) y el tiempo de sellado sube a 4 minutos.

¿Y si no tengo jerez en casa? Un oloroso de Montilla-Moriles DOP funciona igual. Un fino también, aunque la salsa sale más ligera. Lo que no vale: vino blanco cualquiera. Pierdes todo el carácter del plato.

¿Cómo sé que están en su punto? Al cortar un trozo, el interior debe estar rosado, nunca sanguinolento ni gris. Textura firme pero cediendo al diente. Si rebotan, te has pasado de cocción.

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