Benares Madrid nos transporta a la India
Una cocina india que recupera recetas tradicionales. Un chef con estrella Michelín en otros restaurantes en Tamarind y y Londres. Dispone de menús degustación.

Un viaje a la India sin hacer maletas, pues el chef Atul Kochhar nos lleva a platos más tradicionales y aptos para compartir e incorpora opciones para vegetarianos, nuevos cócteles con y sin alcohol y thalis, la versión india de nuestro plato único. Aunque ha desarrollado el grueso de su carrera en la capital británica (donde fue el primer cocinero indio del mundo en conseguir una estrella Michelin en Tamarind y donde ostenta desde 2007 otra estrella al frente de Benares Londres).
Su cocina está inspirada en el recetario y las cocciones propias de las casas, 100% enfocada a compartir y que permite descubrir sin salir de Madrid esa India que cautiva, que emociona y que nunca deja de sorprender a quien la visita. Dos años después de su apertura, Benares Madrid inicia una nueva etapa con una carta absolutamente renovada. La calidad de las materias primas con las que trabaja desde sus inicios, ha llevado a Atul Kochhar a encauzar su cocina hacia un planteamiento más tradicional; hacia esas cocciones suaves y lentas propias de los hogares indios, a platos reconocibles y a aliños potentes pero equilibrados en los que no utiliza nunca más de cuatro o cinco especias con el fin de ensalzar sin enmascarar el producto principal.
En cuanto al recetario, éste ofrece un recorrido sensorial por las distintas regiones de la India, un país lleno de contrastes en el que conviven como en ningún otro diferentes culturas, costumbres y ecosistemas. Así, en la nueva propuesta destacan recetas como la codorniz Tandoori Batei, originaria de Punyab, una zona de caza donde priman las elaboraciones en horno tandoor; el cordero especiado con chile de Cachemira; el plato de viera calamar gambas y corvina en salsa de coco, inspirado en la región costera de Kerala donde abundan los buenos pescados, la cocina marinera y los cocoteros, o el pollo Tariwala, un curry poco habitual de encontrar en los restaurantes pero muy típico en los hogares indios.

Otra de las grandes novedades de esta nueva etapa es la incorporación de los thalis, una fórmula muy típica en India que engloba diferentes recetas en un mismo servicio al estilo de nuestro plato único. En Benares Madrid se puede optar por el Thali Tradicional (24 €), que incluye con tres sides y un principal de carne y pescado acompañado de pan y arroz, o por el Thali de Verduras (18 €). Ambas son ideales para comer rápido y asequible a mediodía o para compartir al centro de la mesa a modo de entrante.

El nuevo Benares Madrid es un espacio abierto a todo el mundo. A los que se cuidan, a los que quieren conocer y disfrutar de la auténtica cocina India, a los indios que visitan o viven en Madrid y, también, a quienes se saltan la dieta sin miramientos para vivir una experiencia única y completa. Por eso han confeccionado una original carta de cócteles que ofrecen un recorrido por todos y cada uno de los rincones de la India a través de ingredientes y sabores inspirados en sus paisajes y tradiciones. Destacan por ejemplo el cóctel Jaipur (de vodka, chutney casero de maracuyá con ligeras pinceladas picantes) que con su color y esencia transporta al comensal a las calles repletas de mercados de la bella ciudad rosa, o el cóctel Benares (ginebra, cordial de lemon grass, cardamomo y un toque de vino fino) que evoca el misticismo y los aromas florales que inundan cada noche el Ganges en la ceremonia Ganga Aarti, en la que el río se llena de velas y flores.
Para acompañar la comida el restaurante cuenta además una cuidada y amplia bodega (de unas 250 referencias, muchas de ellas disponibles por copas) entre las que se pueden encontrar vinos nacionales de todas las denominaciones de origen (con especial atención a los vinos generosos que maridan a la perfección con la gastronomía india), referencias internacionales (entre las que destaca la colección de champagnes) y vinos indios. Una bodega poco convencional y alejada de las marcas comerciales en la que el sumiller Juan Belmonte apuesta por vinos curiosos, poco habituales y de pequeño productor.







