La Cesta de Recoletos (Madrid)
Un gastrobar donde vamos a encontrar todos los condicionantes para encontrarnos cómodos. Por su ambiente, la decoración, la cocina, la sala, la bodega, ... y vuestra compañía. Con un menú diario de 18 euros donde se puede disfrutar de las especialidades de la casa.
No os vamos a invitar de coger la cesta de la compra, os vamos a indicar un gastrobar que después de dos años desde su apertura se ha consolidado como lugar de encuentro y reunión, pues reúne los cuatro puntos claves de un buen restaurante : la cocina, la bodega, la sala y el ambiente.
Nada más entrar vais a notar la diferencia, un ambiente digamos que informal para poder disfrutar en compañía. Pensado para el día a día y la noche en el que la gastronomía es solo el hilo conductor de una completa experiencia de ocio y disfrute diseñada para que la gente se lo pase bien. Una mesa alta corrida con vistas a la cocina, mesas redondas que permiten la conversación entre hasta seis comensales y mesas de dos con bancada que, aunque bien separadas para la intimidad en pareja, pueden unirse para grupos mayores.
En lo gastronómico La Cesta apuesta por una cocina eminentemente tradicional y de mercado, regida por “la cesta de la compra” y la estacionalidad del producto, que se presenta en propuestas sencillas, que no simples en su elaboración. El responsable de la felicidad del cliente en los fogones es Adolfo Santos, segundo de a bordo en la cocina del, hasta hoy, dos estrellas Michelin Santceloni durante más de cinco años, que ofrece una carta breve pero bien estructurada con propuestas de temporada y platos fijos a petición del cliente, muchos de los cuales pueden pedirse en medias raciones, la mayoría de ellos aptos para compartir y con un precio que oscila entre los 4,50 y los 20 euros.

La bodega, como todo en La Cesta, está diseñada para adaptarse a todo tipo de gustos, momentos y compañías, incluyendo desde los buques insignia de las principales denominaciones de origen españolas hasta las últimas incorporaciones y vinos de tendencia del mercado, algunos de ellos también servidos por copas y siempre buscando precios asequibles y márgenes ajustados. La experiencia de La Cesta se completa con una elegante selección musical que varía según la franja horaria, pasando del jazz, chill-out y bossa nova que suena mediodía, al funk, el pop-rock de los 80 y 90 y los greatest hits internacionales que vibran con las primeras copas de la noche en un espacio que marca la diferencia entre “cenar y salir a cenar”.





