Café Oliver (Madrid)
Un restaurante que conserva el nombre con el que nació hace más de 50 años. Con un chef propietario formado en algunos de los mejores restaurantes parisinos, nos trae su cocina mediterránea, con toques marroquís, italianos, españoles y franceses. Con una seleccción de vinos españoles y franceses en su bodega.
A pesar de su definición es un restaurante con una cocina mediterránea completamente renovada, un ambiente bohemio, pionero en ofrecer un delicioso y completo brunch los domingos (que se puede degustar desde las 11.45 hasta las 15.45 horas) y todo gracias a su chef Fréderic Fétiveau, forjado en los mejores restaurantes parisinos ( como el Jacques Le Divellec, el Carre des Feuillants o el del Hotel Le Bristol Luxury, que cuentan cada uno de ellos con 2 estrellas Michelin).
Pero no todo empezó así, pues su origen se debe a Adolfo Marsillach, que lo creó en 1966, siendo un lugar emblemático pues sirvió para que cantantes, actores, destacados personajes del mundo artístico, escritores, se reunieran para sus coloquios y comentar los hechos del momento.
Fué en 2002 cuando se hicieron cargo del mismo Frédéric Fétiveau y Karim Chauvin, rebautizándolo de nuevo con su antiguo nombre, pero con un mayor protagonismo en el aspecto culinario, donde poder reflejar en los platos la imaginación y creatividad de sus nuevos gestores.
Maravillosas recetas mediterráneas. Un homenaje a las cocinas de Marruecos, España, Francia e Italia reinterpretadas por el Chef Frédéric Fétiveau, formado en la escuela clásica francesa. En un ambiente relajado y tranquilo que recuerda a los clásicos bistrots del París más bohemio, se caracteriza por su luminosidad y un estilo funcional y cosmopolita. Un viaje del cous cous marroquí a un solomillo de carne roja con queso Saint-Marcellin (el gran queso blando de Lyon). De los españoles huevos rotos con jamón ibérico a la italiana pizzetta de scamorza ahumada y nata agria de setas con cecina son algunos de los ejemplos. Para acertar de pleno el Chef sugiere:
Entrantes
• Foie gras «Marbré» con mermelada de calabaza.
• El picnic del mercado.
• Carpaccio de magret de pato con vinagreta de trufa
Platos principales
• Solomillo de buey con salsa de San Marcellin.
• Rodaballo con risotto al azafrán y salsa tártara.
• Steak tartare con patatas fritas caseras.
Postres
• Bomba de chocolate.
• Tarta Tatin.
• Tiramisú.

En la sala de la planta inferior, ideal para tomar una copa o un cóctel después de la cena, las combinaciones sugeridas van desde el Bloody Mary y el Daiquiri hasta el Gin Fizz, pasando por los mojitos y margaritas, el cubalibre y la caipiriña. Y como complemento, cinco cócteles a base de Martini.
















